NUEVA ETAPA
Hola, amigos
Inauguro esta nueva etapa de mi blog después de un año y medio de silencio. El motivo no ha sido otro que el de la honestidad que aun le queda a uno. Cómo voy a animar a nadie a afiliarse a UPyD cuando veo lo despótico del funcionamiento interno del partido. Cómo voy a defender las propuestas políticas que UPyD hace, en lo que respecta a Cataluña, si prácticamente no existen. Desde luego, me interesa lo que pasa en Madrid, en el parlamento y en la política española, alabo la labor de Rosa Díez en ese terreno. Pero más me interesa la política catalana, porque me afecta mucho más. Y como en este terreno UPyD no cuenta, protesto. Más aún, me postulo junto a otros amigos para la dirección del partido en el congreso de noviembre de este año. Naturalmente la intención es que el partido en Cataluña haga algo, tenga presencia, sea un partido con influencia en la vida pública catalana. Inmediatamente nos suspenden de militancia para que no nos podamos presentar. Pues me voy, adiós, muy buenas. Así son las cosas y así se las hemos contado, que decía aquel presentador de TV.
Pues bien, inicio esta nueva etapa en mi blog llamandola etapa liberal. Claro, en realidad siempre he sido liberal, un liberal engañado por la etiqueta socialista, la que más hablaba de libertades en otra época, de ahí el engaño.
Me pregunta un amigo ¿y eso del liberalismo, qué es? Nada más sencillo de responder, liberal viene de libertad. Lo que siempre he defendido. Hoy, no es menos necesaria esa defensa de la libertad que en otros momentos, no nos engañemos. Si observamos la sociedad catalana, absolutamente absolutista, lo vemos muy claro. La única diferencia entre esta sociedad y la de los monarcas absolutistas del XVIII es quien ostenta el poder. Hoy, en lugar de un monarca catalán, tenemos una oligarquía política catalana. El resultado es el mismo: imposición, sometimiento y despotismo.
Los proclamadores de la libertad de expresión en otras épocas gobiernan hoy con mano de hierro para quien no piensa como ellos. El partido único, como los denomina Pepe Domingo, es implacable. Hoy el riesgo no es la cárcel ni el destierro, existen herramientas de sometimiento de la población más modernas: el control de los medios de comunicación, la exclusión social, las agresiones, insultos, etc., por parte de sus esbirros, y muchas otras por el estilo.
Proclamo mi liberalismo públicamente, mi adhesión a los amigos de la libertad de las personas, los liberales, naturalmente. Proclamo, igualmente, mi oposición al uniformismo identitario que se pretende imponer en Cataluña, al intervencionismo asfixiante que practican nuestros mandatarios y a la sociedad partidista y oligárquica, en contraposición a la sociedad de los ciudadanos, los poseedores de los derechos y las libertades, mal que les pese a los déspotas que nos gobiernan.